La mies es mucha, mas los obreros pocos

2da. Semana de Febrero de 2010

 

LUCAS 10:1-16

Misión de los setenta

1 Después de estas cosas, designó el Señor también a otros setenta, a quienes envió de dos en dos delante de él a toda ciudad y lugar adonde él había de ir.

2 Y les decía: La mies a la verdad es mucha, mas los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies.

3 Id; he aquí yo os envío como corderos en medio de lobos.

4 No llevéis bolsa, ni alforja, ni calzado; y a nadie saludéis por el camino.

5 En cualquier casa donde entréis, primeramente decid: Paz sea a esta casa.

6 Y si hubiere allí algún hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; y si no, se volverá a vosotros.

7 Y posad en aquella misma casa, comiendo y bebiendo lo que os den; porque el obrero es digno de su salario. No os paséis de casa en casa.

8 En cualquier ciudad donde entréis, y os reciban, comed lo que os pongan delante;

9 y sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: Se ha acercado a vosotros el reino de Dios.

10 Mas en cualquier ciudad donde entréis, y no os reciban, saliendo por sus calles, decid:

11 Aun el polvo de vuestra ciudad, que se ha pegado a nuestros pies, lo sacudimos contra vosotros. Pero esto sabed, que el reino de Dios se ha acercado a vosotros.

12 Y os digo que en aquel día será más tolerable el castigo para Sodoma, que para aquella ciudad.

 

Ayes sobre las ciudades impenitentes

13 !!Ay de ti, Corazín! !!Ay de ti, Betsaida! que si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que se han hecho en vosotras, tiempo ha que sentadas en cilicio y ceniza, se habrían arrepentido.

14 Por tanto, en el juicio será más tolerable el castigo para Tiro y Sidón, que para vosotras.

15 Y tú, Capernaum, que hasta los cielos eres levantada, hasta el Hades serás abatida.

16 El que a vosotros oye, a mí me oye; y el que a vosotros desecha, a mí me desecha; y el que me desecha a mí, desecha al que me envió. RVR60

 

La mies es mucha, mas los obreros pocosJusto después de encontrarse con tres hombres, quienes expresaron su intención de seguir a Jesús, pero que al final no lo hicieron porque tenían otras prioridades, el Señor designa a setenta discípulos y los envía a anunciar el Reino de Dios. Al hacerlo, nos deja lecciones muy importantes.

Primera lección:
Servir a Dios y anunciar Su reino es algo tan urgente y trascendente, que no se le puede dedicar sólo el tiempo que "nos sobra". Ante el fracaso de aquellos tres pseudo-discípulos, Jesús elige y envía a setenta que sí están dispuestos a poner el llamado de Dios en el primer lugar de sus vidas, sin ninguna excusa para negarse o posponerlo. ¿Se ha puesto a pensar que toda vocación en realidad es un llamado de Dios a alguna forma de servicio; y que entre todas las vocaciones, la más sublime y trascendente es la de anunciar el reino de Dios?

Segunda lección:
Jesús dijo a los setenta: "La mies a la verdad es mucha, mas los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies". Puede ser que llegue el momento en que haya demasiado número de médicos, o ingenieros, o abogados o secretarias. Lo que nunca habrá en demasía será obreros para predicar la Palabra; porque la mies, que son las personas que necesitan salvación, va aumentando día a día, y para ellas es un asunto de vida o muerte, pero de vida o muerte eternas. Por ello la urgencia del llamado.

Pero, note además que Jesús dice: "rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies". No se trata. entonces, de una labor humana cualquiera para beneficio personal, o de una organización o iglesia. Es la mies del Señor; la cosecha le pertenece.
Por ello la importancia del llamado.

Tercera lección:
La obra del Señor tenemos que hacerla con dedicación, humildad y sobriedad, como mensajeros de paz y no de contienda. Sin ostentación, aceptando la hospitalidad de la gente, sea abundante o escasa; y retirándonos con paz si no nos reciben; pero insistiendo en que el Reino de Dios se ha acercado.

Cuarta lección:
No nos corresponde emitir juicios sobre los que no reciben el mensaje del amor y la misericordia de Dios. Los que rechazan a los mensajeros, están rechazando a Dios y exponiendose al juicio divino, que será sin misericordia porque la rechazaron en su oportunidad.

 

Recomendaciones prácticas

Recuerde que todos estamos incluídos en el llamado a la Gran Comisión. Unos a dedicarse a tiempo completo, otros a hacerlo a tiempo parcial. Pero tenemos el privilegio y responsabilidad de anunciar el Reino de Dios, tarea urgente e importante, para la cual nunca habrá suficiente cantidad de obreros. Sea uno de ellos y dele la máxima trascendencia a su vida.


Ore por:

  • Que el Espíritu Santo haga claro en nuestro corazón el llamado específico de Dios para nuestra vida.
  • Que en la iglesia se eleve intercesión y ruego por obreros, para enviarlos a anunciar el Reino de Dios.
  • Que Dios envíe muchos obreros a su mies, que sabemos está madura.

 

| Abreviaturas de las diferentes Biblias utilizadas:

BAD, Biblia al Día;
BDLA, Biblia de las Américas;
DHH, Dios Habla Hoy;
NVI, Nueva Versión Internacional;
RVR60, Reina Valera 1960;
BLS
, Biblia en Lenguaje Sencillo y
PAR, Paráfrasis de diferentes versiones bíblicas.|

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